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  • Fernando Vega Riveros

Las Ocurrencias del Jefe...

Actualizado: feb 20

Estoy seguro que a lo largo del tiempo que llevas como jefe o líder de tu equipo, has tenido un sin fin de ocurrencias, de ideas para cambiar tu producto o servicio actual, o para crear algo nuevo, o simplemente para mejorar algo en la empresa. Y seguramente te habrás dado cuenta que no todas esas ideas u ocurrencias funcionan como lo esperabas.


Las ocurrencias son ideas que llegan de manera rápida a nosotros gracias a una serie de estímulos del ambiente. Estas ideas en un primer momento suelen tener mucho sentido, mucha coherencia y ser perfectamente lógicas. Estas ocurrencias cuando son positivas y conllevan un beneficio personal provocan que liberemos dopamina, y en consecuencia un sentimiento de alegría y placer.


La RAE define ocurrencia como una idea inesperada, pensamiento, dicho original que ocurre a la imaginación. Podrías entonces pensar que las ocurrencias son ideas que nos motivan, y que nos alientan a cumplir objetivos y superar retos. El detalle recae en que las ocurrencias se sustentan solamente bajo el contexto donde son concebidas, y no en la realidad misma.


Ahí se encuentra el mayor peligro de estas “ocurrencias”, ya que son ideas sustentadas en la imaginación, y al no poder diferenciarlas de las ideas resultantes de un análisis o pensamiento crítico, fracasan en la mayoría de las ocasiones.




Las ideas conllevan a decisiones, por eso es imperativo que sepamos diferencias cuando nuestra idea es una ocurrencia surgida de la imaginación, o es una idea surgida del análisis de datos. En la imagen siguiente detallo el proceso para identificar el tipo de idea que tienes.




En primer lugar debes preguntarte: ¿Esta idea surgió del análisis o de la imaginación?. El análisis se hace por medio de datos, y estos datos son buscados y obtenidos gracias a nuestro marco estratégico, crítico y empresarial. Por otro lado la imaginación no se sustenta en la realidad, sino en nuestro sistema de creencias que a su vez se consolida por el ocio, emociones e instinto.


Es decir, si tú diriges un equipo de trabajo, debes estar consciente de que el nacimiento de tus ideas sea producto de la planeación y pensamiento estratégico, y no por tu instinto o emociones.


Esto no quiere decir que debas de eliminar el instinto o la imaginación de tus decisiones, no debes de hacerlo. Lo que intento ilustrar aquí es que debes de identificar el origen de tu idea, esto con la finalidad de poder criticarla y adaptarla en la realidad de tu ambiente y de tu empresa.


Además, esta es tu responsabilidad como jefe. No puedes ir dando indicaciones a tu gente simplemente por una ocurrencia con objetivos imaginativos y sin fundamentación. Esto provocará que tu equipo de trabajo no madure, ni pueda adquirir nuevas responsabilidades, ni alcanzar metas y objetivos alineados con la estrategia empresarial. Serán simplemente personas esperando cumplir la “nueva ocurrencia del jefe”.




Así que te invito a evaluar tus ocurrencias, tus ideas, para que en tu empresa las decisiones siempre se sustenten en datos. Si tu equipo de trabajo conoce los argumentos (y fundamentos) que sustentan tu idea se creará una política de “ideas fundamentadas”, donde cualquier idea, ocurrencia o innovación sea el producto de un análisis y pensamiento crítico.


Por último me gustaría añadir la importancia de incitar a que tu equipo de trabajo cree, y desarrolle sus propias ideas. Verás que una cultura organizacional donde se promueve la creatividad, innovación y las ideas es resultado de una organización con un equipo de trabajo dispuesto a afrontar retos y adoptar cambios.



Que tu empresa tenga un equipo de trabajo creando ideas constantemente, y no esperando solamente las nuevas ocurrencias del jefe”.

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